16 de febreiro de 2015

Charla febrero 2015: "Metílico, la justicia envenenada"


Metílico, la justicia envenenada

El caso metílico forma parte de ese grupo de tragedias inventadas por el hombre, solo superadas por las guerras y las grandes catástrofes naturales. La bebida asesina provocó miles de muertos, ciegos y lesionados en el año 1963, según las estimaciones del fiscal Fernando Seoane, aunque las investigaciones judiciales se basaron solamente en las pruebas obtenidas de la exhumación de 51 cadáveres, en los que se hallaron restos de alcohol metílico en sangre.

Aquella primavera algo inexplicable estaba provocando extrañas y masivas muertes en Galicia y en Canarias, pero nadie era capaz de aventurar su patogenia. En un primer momento se pensó en aneurismas cerebrales o en una epidemia de meningitis. Marineros de Lanzarote fallecían en pocas horas, al igual que decenas de campesinos en Galicia, pero ni el más avezado de los investigadores podía intuir relación alguna entre ambos episodios.

El Gobierno de Franco nunca reconoció el error cometido al permitir, sin ningún tipo de control, el libre comercio de metílico, y soslayó así cualquier responsabilidad que pudiera salpicar a la Administración del Estado.

Cuatro años de intenso trabajo investigador, las declaraciones de 133 testigos, un juicio que se prolongó por espacio de un mes, y un brillantísimo informe del fiscal Fernando Seoane fueron precisos para aclarar el criminal entuerto. Al final, condenas de 140 años de cárcel pusieron el colofón a esta historia.

Los acusados fueron condenados a penas de hasta 20 años de cárcel por delitos contra la salud pública e imprudencia temeraria. El tribunal reconoció que no tuvieron intención de matar, aunque sí obraron llevados “por un afán desmedido de enriquecimiento, a costa de la comercialización de metílico“.

Tomando como base este caso concreto, nos proponemos reflexionar sobre la Justicia y plantearnos varias preguntas.

¿Existe La Justicia o sólo una justicia temporal, contextual y dependiente del momento? ¿Cuál es la relación entre la noción social y la noción legal de la justicia? ¿Con qué parámetros puede decidirse si una ley es o no justa? ¿Qué significa que la decisión de un juez es justa? ¿Son las leyes el límite de la Justicia? ¿Se podría condenar por delitos no tipificados en un Código Legislativo dado? Imaginemos una sentencia del 9 de diciembre de 1948: ¿se deberían tener en cuenta unos Derechos Humanos que serían proclamados al día siguiente? Y también lo contrario: ¿debe el propósito de hacer justicia permitir a un juez apartarse de una ley si ésta se estima socialmente injusta, por ejemplo liberar a un homosexual cuando la homosexualidad estaba penada?

Los casos de la colza y el metílico se resolvieron por los jueces de modo muy diferente (pese a su sustancial identidad), tanto en términos de gravedad del castigo como del alcance de la responsabilidad de reparar el daño. ¿Qué cambió socialmente para que en sólo tres décadas el desenlace judicial de ambos casos fuera tan distinto?

¿Y quién es nuestro ponente?


Fernando Méndez: periodista y escritor ourensano. Es uno de los periodistas de investigación más premiados de España en el ámbito de las drogodependencias. Ha recibido galardones como el Premio Nacional Reina Sofía de Periodismo (en dos ocasiones) y el Premio Xunta de Galicia sobre Drogodependencias. 

En sus 26 años de experiencia profesional trabajó en los diarios Faro de Vigo y La Región, en las áreas de judicial, sanidad y sociedad, y en Televisión de Galicia. Colaboró en Tiempo, RNE, Interviú, El Observador y Cambio 16, y desempeñó cargos de jefe de prensa y director de comunicación en diferentes instituciones de Galicia. Es máster en Drogodependencias y miembro de FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España).

Premios
  • Premio Nacional “Reina Sofía” de Periodismo (1992 y 1993).
  • Premio Nacional de Periodismo “Julio Camba” (1991).
  • Premio Xunta de Galicia de Periodismo en Drogodependencias (1990, 1991 y 1995).
  • Finalista del Premio de investigación periodística “Rodolfo Walsh”(1999).
  • Segundo Premio Literario Opticks Plumier de relatos (2010).
  • Premio “Vicente Risco” de novela (2010).
  • Premio Internacional Latin Heritage Foundation (Estados Unidos, 2011).
  • Finalista: Premio Literario Qué Leer – Volkswagen (2011),  XX Premio Edebé de Literatura Juvenil (2012), Premio de la Asociación Gallega de Editores a la mejor novela, por su obra Deus xogando aos dados (2012), XXXII Premio Felipe Trigo de Novela (2012).
  • Premio internacional de investigación periodística Ana María Agüero Melnyczuk por el “Caso Metílico” (Argentina, 2013).
  • VI Premio de Novela “Ciudad de Almería” por Nunca guardes las cosas rotas (2014).
  • Premio “Ramón Puga”, Radio Ourense Cadena Ser, a la mejor novela por la obra Cuatro esquinitas tiene mi cama (2014).

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